Museo Nuevo
El proyecto consiste en un edificio que da lugar a la narración de una cultura, proponiendo una lectura sobre los conflictos que el caso particular involucra. Confluyen aquí no solo el ajuste de un programa complejo a un edificio sino que la adecuación a un ambiente altamente demandante. Este punto se hace fundamental al tener en cuenta la vulnerabilidad de la colección, testimonio material de la cultura, frente a los factores ambientales. Por lo tanto se trata de un proyecto que debe tener el máximo cuidado con aspectos significativos, valiéndose del control ambiental cómo elemento expresivo de la propuesta.
La observación de las estrategias de control ambiental desarrolladas en la arquitectura vernácula sugiere una clave para abordar el proyecto. En este caso se trata de interpretar estos aciertos más que reproducirlos textualmente, pudiendo involucrar este traspaso cambios materiales o formales bajo un concepto guía, cómo lo es la condición estereotómica de la construcción determinando aspectos de iluminación y edificación.
El proyecto no es abordado cómo un elemento significante en sí, sino que cómo un edificio en relación al significado, un soporte, dejando el lugar tan abierto cómo sea posible a propuestas museográficas. El museo será entendido como un edificio sin representaciones, por el contrario, se busca que los elementos expresivos estén manifestados en situaciones concretas; luz, textura, paisaje, etc.
El museo como dispositivo de una narración enfrenta el desafío de determinar de la experiencia de relación con los contenidos expuestos. Para ello nos valdremos de dos elementos fundamentales; luz y recorrido. El proyecto propuesto se desarrolla cómo un recorrido bajo la tierra, adentrándose en la penumbra. De este modo se recoge, en su condición extrema, la calidad estereotómica de la arquitectura local, aplicándola cómo elemento expresivo y de control ambiental.
El recorrido está compartimentado en una secuencia ordenada de recintos que pueden guiar el orden del material expuesto. Sin embargo se valora que los visitantes puedan construir relaciones por iniciativa propia dentro de los recintos, de manera que en recorrido específico de las partes queda en un cierto nivel de indeterminación. El traspaso es otra condición del recorrido, se propone un desarrollo vacío entre recintos, de manera que exista un receso de contenidos para atravesar de un lugar al siguiente. En ello está involucrado el desnivel que supone este hundimiento, salvando con rampas el desnivel existente entre recintos.
Una de las demandas recurrentes de la comunidad atacameña es que sus antepasados vuelvan a la tierra de donde fueron sacados. Ello no es posible ya que en muchos casos no se sabe cual es el lugar preciso, y cuando se sabe en algunos casos hay diversas obras. Considerando que los hallazgos de restos humanos son un problema en incremento, y que el museo es responsable de su preservación, se propone una cripta-depósito subterránea. Este es un lugar en donde se guardan y se conmemoran aquellos antiguos atacameños;es el fín del recorrido del museo. Una sala vacía, en donde, habiendo conocido el concepto atacameño de la muerte, se esté en la “presencia retardada“ de estas personas, o al menos sea posible contemplar esa visión.













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